Un camino juntos
El proyecto -RETO- Un camino juntos, va de la mano del distanciamiento sobre lo que la sociedad no tolera ya, se traduce en el abandono y olvido respecto a las necesidades y objetivos reales que existen y se precisan en todo nuestro territorio.
Constituidos como una iniciativa fuerte, valiente e inteligente, partimos de la base del dejar atrás las críticas, los reproches, las comparaciones, el “y tú más”, etc; nosotros sí que tenemos un proyecto y planes claros, concisos y sin divagaciones ni “cambios de opinión”, sin censuras y abiertos a otras alternativas, realizable, ágil y certero, comprensible, diferente, fuera de las zonas de confort y alejados del buenismo, conformismo e inmovilismo social actual.
Nuestro movimiento define de forma clara, objetiva y tangible lo que somos y lo que queremos conseguir, detallando la situación real del país sin sesgar detalles para nuestro propio interés ni maquillar aquello que pueda ser impopular, sin censuras ni falsas expectativas.
Lo verdaderamente democrático es llamar a las cosas por su propio nombre.
En -RETO- proponemos el desafío de despertar, de dejar a un lado lo que nos separa para encontrarnos en lo que nos une, de abordar los problemas con diligencia y responsabilidad y de eliminar el sectarismo y las supremacías rancias y caducas que nos han robado el sentido común para arrastrarnos hacia la crispación y el hartazgo político en el seno de nuestra sociedad, y donde unos pocos ganan a cambio de diezmar al resto.
En -RETO- tenemos muy interiorizado el hecho de que una nación no puede tener derechos sin obligaciones, y pese a que somos un país tremendamente solidario, multicultural, tolerante, y abierto al resto del mundo, también hemos de ser consciente que nuestra identidad, tradiciones y personalidad han de ser cuidadas, respetadas y reconocidas por cualquiera dentro y fuera de nuestro territorio, y a ello estamos obligados.
-RETO- busca un cambio real y sin rupturas sociales. Como un movimiento de regeneración política y social que apuesta por la evolución y la adaptación a las necesidades del presente, hemos de proponer y no imponer en el debate de las ideas y debemos llegar a acuerdos y pactos de estado por consenso y no por asalto, por el bien y futuro de España.